Comer en un restaurante es una de las experiencias mas placenteras que puede haber. Disfrutar del ambiente, comer algo delicioso y entablar buena plática son muy terapéuticos para la mayoría de las personas. ¿Pero como hacer para disfrutar de todo esto y al mismo tiempo no romper la dieta?
¡Fácil!
La buena noticia es que cada vez más restaurantes están ofreciendo un menú bajo en calorías y carbohidratos, ideal para personas diabéticas o que quieren perder peso.
Revisa el menú especial y si no ves nada que te guste sigue estos pasos:
Primero come una ensalada con el aderezo a un lado, esto te permitirá echarle lo menos posible. Recuerda que muchos aderezos, sobretodo los que contienen crema como el ranch y blue cheese son muy altos en grasa y calorías. Los aderezos de aceite y vinagro son los mas recomendables.
Segundo escoge un platillo que contenga al menos 50% proteína ya sea carne, pollo, pescado o mariscos. Si escoges un plato de pasta, pidele al mesero que te haga la orden con pollo, pescado, etc. extra. Llénate primero con la proteína y después con la pasta, la cual es muy alta en carbohidratos y se debe comer en cantidades mínimas.
Tercero, opta por beber agua mineral o ice tea en lugar de sodas y jugos ya que estos son muy altos en azúcar y calorías. Si te encanta la soda, pide un vaso de agua mineral con ¼ parte de soda. Al principio no te sabrá dulce pero tu paladar pronto se acostumbrara.
Nunca tengas pena de pedir la comida a tu manera. Recuerda que tu eres el cliente y estas ahí para que se te sirva.
Por ultimo, comparte tu postre a la mitad con otra persona. Esto hace que ese postre automáticamente tenga la mitad de calorías.
Estos cuatro pasos te ayudaran a que disfrutes de tu comida sin sentirte luego culpable y sin frenar tu perdida de peso.